Una base sólida

Vanessa Vazquez nunca planeó ser la segunda mujer latina que se gradúa de uno de los programas más difíciles y tradicionalmente dominados por los hombres de Oregon State University (OSU).

Cuando llegó al estado de Oregon en 2007 con su hija de 4 meses, ella no estaba segura de cuál sería su aspiración principal, pero estaba comprometida con obtener una educación para ella y su familia.

“Solo soy la segunda persona en mi familia que asiste a la universidad”, dice Vazquez. “Mis padres siempre me inculcaron que para ser exitosa debía asistir a la universidad, que era la única forma en la que podría brindar una mejor vida a mi familia”.

Desde hace mucho, la afinidad natural de Vazquez por al matemática y la ciencia que data de la construcción de estructuras con Lego cuando era niña la llevó al programa de administración de ingeniería del estado de Oregon.

“No me desalentaron cuando me dijeron que era un campo dominado por los hombres”, dice Vazquez. “Me sentí un poco intimidada cuando iba a alguna de las clases y veía que era la única chica allí, pero estaba orgullosa y me sentía privilegiada de representar a las mujeres y a las latinas en la ingeniería”.

Ser una madre de tiempo completo para su hija, Leslie, que ahora tiene 5 años, y realizar un trabajo de medio tiempo y completar un programa rigurosa no fue fácil.

Vazquez luchó para equilibrar la universidad, el trabajo y la vida familiar, trabajar y asistir a clases en todo el día y realizar tareas hasta muy tarde en la noche, para levantarse temprano al día siguiente para llevar a Leslie al jardín.

Superación, con apoyo

Para Vazquez, quien dice que lo que más le gusta de la matemática y la ciencia es el sentimiento de logro que experimenta luego de superar problemas desafiantes, obtener una título de administración de ingeniería en construcción y al mismo tiempo criar una hija y mantenerse fue una lucha que valió la pena.

“Nunca me habían desafiado como hasta ahora y esto probó lo fuerte que convertí”, dijo Vazquez. “La OSU me ha recompensado muchísimo. El otro día mi hija me miró y me dijo ‘mamá, cuando crezca quiero ser como vos, ir a la OSU y ser un Castor’. Para que ella, a los 5 años, piense sobre la universidad es asombroso. Para mí eso es lo más gratificante”.

La motivación de tener éxito por su hija y por el apoyo constante de la familia y amigos, Vazquez dice que ella pasó por momentos difíciles cuando sintió que no iba a tener éxito.

“Hubo momentos en los que quería dejar todo e irme a casa y abandonar”, dice Vazquez. “Lo que me mantuvo durante todo el camino fue tener a mi familia y amigos allí. No estaría aquí si no fuese por ellos”.

Una opinión especial

Su dedicación diaria por ser un buen padre y al mismo tiempo obtener su título llamó la atención de la primera dama Michelle Obama, quien mencionó a Vazquez en su discurso inicial el 17 de junio.

“Los padres de Vanessa son agricultores con una educación de grado. Ella se llegó al estado de Oregon con la determinación de construir una vida mejor para su hija de cuatro meses”, dijo Oregon en su discurso. “Su consejo para los jóvenes es simple. ‘Con un arduo trabajo y dedicación, todo es posible'”.

Convertirse en un ejemplo

Vazquez ofrece el mismo tipo de apoyo que ella recibió de sus seres queridos a las jóvenes como un mentor a través del Club de chicas y chicos, donde ayuda a los estudiantes de secundario a aprender a ser exitosos y fuertes en clase y en sus comunidades. Ella espera que su experiencia al superar las dificultades para alcanzar sus metas pueda servir como un ejemplo para los demás que enfrentan circunstancias intimidantes.

“Quiero ser un ejemplo para los jóvenes, no solo para los latinos jóvenes sino para la generación joven en general”, dice Vazquez. “En algún momento ellos pueden crear que no pueden lograrlo, y yo espero que solo puedan inspirarse por lo que hice y lo que logré para aspirar a una mayor educación o cualquier sueño o meta que tengan”.

Graduarse, dice Vazquez, será su mayor logro hasta ahora. Este verano es la culminación de una experiencia que brindó grandes recuerdos, amigos para toda la vida y la ambición y motivación de llevar su carrera más allá.

Ella finalizará su pasantía en una empresa constructora de Portland este verano y espera trabajar de ingeniera por tiempo completo. Eventualmente, Vazquez dice que ella quisiera tener su propia empresa de administración constructora.

“Crecí mucho aquí”, dice Vazquez. “Aprendí a ser una mejor persona, aprendí a devolver a mi comunidad y aprendí a ser un líder”. La OSU es un lugar muy inspirador. Cuando ves lo lejos que ha llegado la gente y lo lejos que llegarán, te inspira a hacer más”.

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